LA MUJER QUE TOCÓ EL BORDE DE SU MANTO
(Véase Lucas 8:43 al 48) “Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; porque decía dentro de sí: Si tocare solamente su Leer más…
Todos los escritos
