“No te acarreó esto el haber dejado a Jehová tu Dios” (Jeremías 2:17)
“Si te volvieres al Omnipotente, serás edificado; Alejarás de tu tienda la aflicción… Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, Y alzarás a Dios tu rostro. Orarás a él, y él te oirá; Y tú pagarás tus votos. Determinarás asimismo una cosa, y te será firme, Y sobre tus caminos resplandecerá luz” (Job 22:23,26-28)
Debemos reconocer que se viven tiempos difíciles.
¡Satanás hace estragos! Familias divididas, hogares destruidos, personas sin paz, mentes atormentadas, niños desobedientes, y así podríamos seguir citando males.
Algunos se preguntan ¿cómo puede ser que nos pasen estas cosas? Y se consuelan pensando que finalmente todo andará bien….
La Biblia dice que estas cosas, no cambiaran para bien mientras el hombre le dé la espalda a Dios. Sino que irán de mal en peor. Este no es un mensaje fatalista, sino la verdad. Nada puede cambiar si no cambiamos nosotros. No podemos esperar resultados diferentes si hacemos las mismas cosas…
Si nos damos cuenta que lo que nos sucede en nuestras familias, congregaciones, etc. es por haber dejado al Señor (Jeremías 2:17) Por haber vivido tomando decisiones impulsivas, conforme a deseos carnales, en lugar de haber hecho lo agradable a Dios, expresado en su Palabra. Entonces no podremos mejorar, sin revertir eso. Si lo que comemos nos hace mal, la solución no está en buscar un remedio paliativo, sino en cambiar la alimentación. En lo espiritual es igual.
Las tragedias experimentadas, la disconformidad, la falta de paz y contentamiento, muestran claramente que es tiempo de volverse a Dios. Es tiempo de confiar en Cristo como Salvador.
Por eso: Si sufres estas cosas, no luches más solo, ni sigas probando cosas. Prueba con el Señor. Él te dará su perdón y tu vida cambiará para siempre.
Pensamientos para reflexionar
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