¿POR QUÉ TE ABATES, OH ALMA MÍA?
“Mas yo esperaré siempre, Y te alabaré más y más” (Salmo 71:14) Cuando atravesamos una prueba, esperamos la restauración, o vivimos situaciones donde necesitamos imperiosamente que Dios actúe; tengamos por cierto que vendrá el enemigo para angustiarnos, queriendo que dudemos Leer más…
Todos los escritos