“Detente, y considera las maravillas de Dios” (Job 37:14)
“¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de Jehová la hizo?” (Job 12:9)
“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa” (Romanos 1:20)
Durante un viaje en tren, un joven se burló de un anciano que iba leyendo la Biblia, aconsejándole que se interesara en la ciencia, ya que la Biblia estaba llena de fábulas y era lectura para gente vulgar, pues, las personas inteligentes buscaban la verdad en la ciencia… Como el joven debía bajarse del tren, le pidió la dirección al anciano para enviarle información y literatura al respecto. Grande fue su sorpresa, cuando al leer en la tarjeta que le diera el anciano, leyó que aquel hombre, era el profesor Luis Pasteur, padre de la microbiología.
Es mentira que la ciencia aleja de Dios y que por lo tanto todos los científicos eran y son ateos. Luis Pasteur decía: Un poco de ciencia aleja de Dios, pero mucha ciencia te devuelve a Dios… El hombre tiene sobrados testimonios de la existencia de Dios a su alrededor…
Alguien dijo muy acertadamente La ciencia impone a Dios… Todo aquel que piense y razone necesita más fe o credulidad para ser ateo que para creer en la existencia de Dios.
Esto se ve curiosamente en una estadística que dice que, en los últimos cien años, el 95% de los premios nobel en Ciencias, el 97 % de Química, el 95% de Física y el 93% de Fisiología y Medicina, son *Teístas o religiosos.
La historia misma atestigua que muchísimos científicos y personas ilustres fueron cristianas.
(*Teístas: Personas que creen en la existencia de Dios o un ser superior que creo el universo o participa en el mundo. Postura directamente opuesta al ateísmo)
Pensamientos para reflexionar
Todos los escritos