EL PECADO ENDURECE
Oh Jehová, ¿no miran tus ojos a la verdad? Los azotaste, y no les dolió; los consumiste, y no quisieron recibir corrección; endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron convertirse. (Jeremías 5:3) Mirad, hermanos, que no haya en Leer más…
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