“Para que, si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad” (1 Timoteo 3:15)
Donde “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas 3:28)
Muchas veces se oye decir que los creyentes no deben congregarse en cualquier lugar, sino buscar una iglesia bíblica. Lo cual está bien. Pero, es necesario ahondar más en ese punto y preguntarse: ¿Qué es lo que se entiende por una iglesia bíblica?
Había un hermano que cuando le preguntaba a algún creyente donde se reunía y este le contestaba dándole el nombre de la denominación de la iglesia a la cual pertenecía, sacaba su Biblia, y la hojeaba, buscaba en la concordancia, y con un aire de preocupación le decía: Sabe amigo, Su Iglesia no está en mi Biblia… Este sarcasmo lo utilizaba para hacerle ver a las personas que muchas veces se ufanaban de algo que no tenía tampoco sustento bíblico.
La iglesia del Señor (Hechos 20) Debe reunirse y manejarse según las enseñanzas y directivas bíblicas para ella y no simplemente regirse por pautas bíblicas generales, pues hay cosas que son bíblicas, porque están en la Biblia, como, por ejemplo, la circuncisión, el diezmo, la observancia del sábado, etc. que son mandamientos dados a Israel en otra dispensación, y no a la Iglesia. Y que, por lo tanto, no pueden exigirse a los creyentes de la actualidad, bajo el pretexto que son ordenanzas bíblicas porque se encuentran en alguna parte de Biblia.
Como vemos, obviamente, congregarnos, tal como el Señor lo enseña en Su Palabra, requiere profundizar más las cosas.
Continúa en la parte 2
Pensamientos para reflexionar
Todos los escritos