PECASTEIS CONTRA MÍ, PORQUE NO ME SANTIFICASTEIS

“Pecasteis contra mí en medio de los hijos de Israel en las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel” (Deuteronomio 32:51)

“Y dijo a los jueces: Mirad lo que hacéis: porque no juzgáis en lugar de hombre, sino en lugar de Jehová, el cual está con vosotros cuando juzgáis. Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; mirad lo que hacéis, porque con Jehová nuestro Dios no hay injusticia” (2 Crónicas 19:6,7)

“Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo; Pero como hombres moriréis” (Salmo 82:6,7)


Moisés, el fiel siervo de Dios, se equivocó en las aguas de Meriba, golpeando a la peña dos veces, Y Dios le dijo: “Pecasteis contra mí… porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel (Deuteronomio 32:51)

¿Qué significa  no haber santificado a Dios? 

Ese episodio enseña una verdad muy seria: Quienes representan a Dios, siendo hermanos responsables en el testimonio de Cristo en algún lugar, tienen la responsabilidad de reflejar fielmente el carácter de Dios, como lo tenía que haber hecho Moisés. Actuar con ira, o actuar en nombre del Señor de una manera impropia, aunque todos lo aprueben, Dios lo desaprueba rotundamente. Dios no es alguien como los demás. Debemos presentarlo como un Dios de amor, santo y justo.

Muchas veces en las congregaciones, frente a los casos de disciplina, los hermanos prefieren mostrarse amorosos  y sin querer niegan la santidad de Dios. Otras, para mostrarse santos, obran implacablemente contra el mal, sin ofrecer soluciones,  como si Dios no perdonara ni restaurara jamás. Ninguna de esas formas lo santifican, ni presentan a Dios tal cómo es.

A los que administraban justicia en nombre del Señor, se les dijo: “Vosotros dioses sois…” pues actuaban en lugar de Dios. Pero, debían hacerlo tal como nosotros, presentando a Dios fidedignamente, porque por ese privilegio se tendrá que dar cuenta, y sería muy triste que finalmente se nos diga. “pecasteis contra mí… no me santificasteis…”


Pensamientos para reflexionar

www.lacuevadeadulam.com.ar  weblacuevadeadulam@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *