EL PADRE, EL HIJO Y EL ESPÍRITU SANTO
“La sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados. Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo… Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para Leer más…
Todos los escritos
