“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro” (Mateo 6:24)
¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él” (1 Reyes 18:21)
Al llegar a Antioquía y observar a los hermanos, Bernabé, se regocijó viendo la gracia de Dios en aquel lugar. “Y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor” (Hechos 11:23)
Pero, ¿qué podrían hacer para permanecer fieles al Señor? Una de las cosas que podían hacer, era mantenerse bien definidos en su fe, recordando que pertenecían a Cristo y debían portarse como cristianos.
Estas cosas hablan poderosamente a nuestro corazón, pues, hay algo que vemos en medio de la cristiandad y es la falta de definición. Parecería que necesitamos que se nos diga como dijo Elías: “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos?” (1 Reyes 18:21)
La falta de poder espiritual que se ve en nosotros, es, muchas veces, debido a la falta de definición como cristianos, pues, no podemos vivir la vida cristiana de cualquier manera. No podemos priorizar las cosas, sin darle el primer lugar a Cristo. Los creyentes no deben permanecer fieles al Señor solo los domingos, sino siempre, sabiendo que habrá momentos que nos pondrán a prueba, como, por ejemplo, las festividades del mundo: Carnaval, Halloween… Pues, quien tenga familia inconversa se sentirá presionado a participar. Allí habrá que optar por hacer la voluntad de Dios o complacer a los seres queridos.
Tengamos presente: Padres, hijos, hermanos, etc. no pueden hacernos olvidar la obediencia que debemos a Cristo. Debemos definirnos como cristianos y mantenernos como tal.
Pensamientos para reflexionar
Todos los escritos