“Testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo” (Hechos 20:21)
El amor de Dios desborda hacia el hombre necesitado, y le ofrece la salvación, en virtud del sacrificio de Cristo, sobre una base: SU GRACIA.
GRACIA significa favor o don inmerecido. Dios nos ofrece en Cristo, lo que necesitamos, en lugar de lo que merecemos.
La Biblia dice: “Por gracia sois salvos” (Efesios 2:8) y también, “La salvación por la fe…” (2 Timoteo 3:15).
Entonces: ¿Somos salvos por gracia o por fe?
La Palabra nos enseña que somos salvos por gracia, porque ésa es la base. Pero, que dicha salvación se recibe por fe. Pues si solamente se nos hablara de gracia, entendiendo que la gracia es para todos los hombres, alguien podría llegar a pensar que finalmente todos serán salvos. Y no es así. Pues, la salvación se ofrece por gracia a todos, pero se hace efectiva solamente en quienes la reciben por fe.
Ahora bien, siendo salvos por gracia, mediante la fe ¿qué lugar tiene el arrepentimiento en la salvación?
El arrepentimiento es un cambio de mente y de actitud delante de Dios, por el cual una persona reconoce su condición pecaminosa, cambia su manera de pensar respecto al pecado y se vuelve a Dios.
Por eso Pablo predicaba “acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo” (Hechos 20:21)para que todos los que aceptaban el menaje del evangelio, recibieran la salvación que es por gracia.
Pensamientos para reflexionar
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