“No hay temor de Dios delante de sus ojos” (Romanos 3:18)
“Abominación es a Jehová todo altivo de corazón; Ciertamente no quedará impune. Con misericordia y verdad se corrige el pecado, Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal” (Proverbios 16:5,6)
“En el temor de Jehová está la fuerte confianza; Y esperanza tendrán sus hijos. El temor de Jehová es manantial de vida Para apartarse de los lazos de la muerte” (Proverbios 14:26,27)
Si hay algo que caracteriza el tiempo actual, es la falta de temor de Dios que hay en las personas. El temor de Dios es algo esencial, pues no es temor en el sentido de miedo, sino de hacer algo que a Dios no le guste. Es un temor reverente de quien no quisiera hacer nada que desagrade a quien ama y respeta. Por eso, la falta de temor manifiesta falta de amor.
Muchos, dicen abiertamente que no quieren saber nada de Dios e incluso niegan su existencia. Otros, dicen creer en él, Pero, en su obrar no se ve en ellos ningún tipo de temor de Dios, sino que deciden las cosas, y obran según su parecer, sin importarle que esté bien o mal. Basta que deseen algo, se dan el gusto. Aun, sabiendo que Dios no quiere y se duele al verlos pecar, van adelante lastimen a quien lastimen,
La falta de temor de Dios no conduce a nada bueno. Quien vive de esa manera solamente sufre y “ascuas de fuego amontona sobre su cabeza” (Romanos 12:20) Luego, no podrán argumentar falta de suerte en la vida, sino que tendrán que reconocer que sufren las consecuencias de su desobediencia. Por eso, si vives sin temor de Dios, considéralo y vuélvete con arrepentimiento, recibe a Cristo como tu Salvador y eso cambiará tu vida. Mejorarás tu presente y tendrás vida eterna.
Pensamientos para reflexionar
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